Irene Baon (1984) graduated with a degree in Fine Arts and History of Art from the University of Madrid Complutense. From a young age she used art as a way of expressing herself and with time it became her profession. Under the tutelage of Gerard Pita, a recognized hyperrealist artist, Irene learnt the importance of observing detail. Once she acquired this technique her innovative and curious character took her to research some of the great contemporary artists and from there came her inspiration.

This is how the artist discovered the works of Jackson Pollock and became totally fascinated by the movement of abstract expressionism. With her already acquired experience she decided to create her own technique which she baptized “figurative drip painting”. A method in which through controlled movements, where the brush never touches the canvas the painting starts to take its form. The artistic bagaje of Irene is reflected perfectly in the final result of her work, seen close up its appears to be an abstract piece but as one steps back a realist figure emerges. Its two fold, where the artist can play at being chaotic through the explosion of colors and strokes but as we distance ourselves the absolute precision becomes clear and we witness the importance of her classic art training. The early detail learnt from her teacher, combined with her energetic and perfectionist character make the work of Irene Baon complete and done with absolute precision

Irene Baon (1984) se licenció en Bellas Artes e Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid. Desde pequeña, utilizó el arte como medio de expresión y, con el tiempo, fue convirtiendo su vocación en profesión. Bajo la tutela de Gerardo Pita, reconocido artista hiperrealista, Irene aprende la importancia de observar el detalle; y una vez adquirida la técnica, su carácter inquieto e innovador, la lleva a investigar sobre los grandes artistas contemporáneos y dejarse llevar por nuevas inspiraciones.

Es así como la artista descubre la obra deJackson Pollock y queda totalmente fascinada por el movimiento del expresionismo abstracto . Con la experiencia ya adquirida, decide idear una técnica propia que bautizará como ‘figurative drip painting’ en la que, mediante movimientos controlados en los que el pincel no debe tocar jamás el soporte, va dando forma a la pintura. El bagaje artístico de Irene se ve reflejado a la perfección en el resultado final de la obra ya que, visto de cerca, el cuadro parece una pieza abstracta, pero, mientras nos alejamos, emerge su figura realista. Es una suerte de juego doble donde la artista puede jugar a ser caótica mediante la explosión de colores y trazos, pero nos recuerda en el distanciamiento, la importancia de ese aprendizaje más clásico del arte. La temprana observación del  detalle adquirida gracias a su maestro en combinación con su carácter enérgico y perfeccionista, hacen de la obra de Irene Baon un trabajo completo y de absoluta precisión.